Esta entrada fue escrita el dia Miércoles, Junio 25th, 2008 a las 12:06 en la categoria Salud. Ud. puede seguir las respuestas a través de RSS 2.0. Ud. puede escribir sus comentarios, o agregar el post a su propio sitio web.
Un informe presentado ante la American Stroke Association destacó que más del 50% de las personas en USA que presentaron algún síntoma de accidente cerebrovascular no buscaron tratamiento.
Según informe de la American Stroke Association los accidentes cerebrovasculares son la tercer causa de muerte en los Estados Unidos. Más de 150000 norteamericanos mueren al año y aproximadamente 700000 personas sufren un accidente cerebrovascular nuevo o recurrente cada año. Sin embargo, esta enfermedad no sólo es de alta prevalencia en los Estados Unidos, sino que es un grave problema de salud en otros países del primer mundo.
Aproximadamente el 80% de los accidentes cerebrovasculares es ocasionado por un coágulo que obstruye el flujo sanguíneo al cerebro, afección denominada accidente cerebrovascular isquémico. Otro clase de accidente cerebrovascular ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y sangra el cerebro, denominado accidente cerebrovascular hemorrágico.
Algunas personas experimentan “mini accidentes cerebrovasculares”. Esta afección se le denomina ataque isquémico transitorio, y básicamente lo que ocurre es que el flujo de sangre al cerebro se bloquea temporalmente. Las personas que experimentan estos “mini accidentes cerebrovasculares” tienen un riesgo mayor de tener un accidente cerebrovascular en el futuro.
Es de destacar que según el informe de la American Stroke Association, más de las mitad de las personas que experimentaron algún síntoma relacionado con los ataques cerebrovasculares en USA no consultó con el médico. Realmente a ciencia cierta no se sabe cuántas de estas personas finalmente experimentaron un accidente cerebrovascular. Sin embargo, el hecho de no buscar atención médica frente a estos casos es muy alarmante, pues un especialista indicó que el tratamiento que se aplica, a saber, un activador del plasminógeno tisular (APT), que es un fármaco destructor de coágulos, que se suministra a quienes han sufrido un accidente cerebrovascular isquémico, es mucho más efectivo cuando se administra dentro de las 3 horas del inicio de los síntomas.