Esta entrada fue escrita el dia Sábado, Noviembre 10th, 2007 a las 0:03 en la categoria Biomedicina. Ud. puede seguir las respuestas a través de RSS 2.0. Ud. puede escribir sus comentarios, o agregar el post a su propio sitio web.
El proyecto está financiado por el Departamento de Energía de USA y tiene por principal objetivo beneficiar a las personas que han sido afectadas por la retinosis pigmentaria y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Ambas enfermedades son causantes de ceguera. En el caso de la retinosis pigmentaria, la misma es hereditaria y produce la degeneración de células fotorreceptoras de la retina que capturan la luz, causando un pérdida de visión progresiva. En el caso de la DMAE, esta patología ataca a la mácula, o sea, la zona del ojo responsable de la visión central. Si bien esta enfermedad no suele producir ceguera total, la misma afecta la visión periférica externa.
El Dr. Lazzi y su equipo han logrado resultados prometedores empleando un prototipo dotado con 16 electrodos. El mismo se implanta quirúrgicamente en la retina del paciente. Mediante una pequeña cámara y gafas se envían señales a ese dispositivo, que a su vez las reenvía a las células sanas de la retina y éstas al nervio óptico.
Gracias a este implante los pacientes han llegado a percibir objetos en movimiento, a contarlos y diferenciarlos en un entorno. Los investigadores actualmente están desarrollando un dispositivo que sea inalámbrico, intentando además conseguir un dispositivo más pequeño y potente, que pueda ser implantado de modo de ser lo menos invasivo posible.
Se espera que para el año 2013 estos dispositivos, denominados “ retinas artificiales” sean lo suficientemente sensibles para permitir a los pacientes visualizar textos con grandes caracteres y reconocer caras. Para lograr este objetivo, el Dr. Lazzi indica que se necesita dotar a este dispositivo de al menos 1.000 electrodos.
Lectura recomendada:
Retinal prosthesis for the blind. Surv Ophthalmol. 2002 Jul-Aug;47(4):335-56.