Esta entrada fue escrita el dia Viernes, Agosto 24th, 2007 a las 9:21 en la categoria Biotecnología. Ud. puede seguir las respuestas a través de RSS 2.0. Ud. puede escribir sus comentarios, o agregar el post a su propio sitio web.
Por tales motivos, cada vez que se desea clonar y expresar un gen, se debe ajustar específicamente muchos de estos parámetros, construyendo vectores de expresión ad hoc, escogiendo las cepas huéspedes, etc.
En tal sentido uno de los microorganismos huéspedes más usados en ingeniería genética es la bacteria Escherichia coli. Sin embargo, para muchos experimentos se debe recurrir a otros huéspedes, como la bacteria Bacillus subtilis, las levaduras Saccharomyces cerevisiae y Pichia pastoris entre las más usadas, o incluso células de insectos o de mamífero.
Para el caso particular de los vectores de expresión en E. coli , deben los mismos tener determinadas características (se citan a continuación los elementos genéticos siguiendo el orden desde el extremo 5’ al extremo 3’ de la molécula de ADN):
1- Debe tener un promotor eficiente, dotado de las regiones conservadas –35 (TTGACA o similar) y –10 (TATAAT o similar).
2- A corta distancia del promotor, debe tener una región que al transcribirse suministre el sitio de entrada al ribosoma: la denominada secuencia de Shine-Dalgarno, que es complementaria del extremo 3’ del ARNr 16S.
3- A una distancia de entre 3-11 pb downstream de la secuencia de Shine-Dalgarno, debería situarse el codón ATG que señala el comienzo de la traduccción del ARNm. Este codón lo puede suministrar el gen a clonar, o bien el vector puede disponer de ese codón, seguido de alguna diana que permita la inserción del gen a expresar.
4- Finalmente, y situado al lado 3’ de todo lo anterior, es necesaria una secuencia que funcione como terminador de la transcripción (que en su forma de ARN constituye la típica horquilla por emparejamiento intracatenario, donde la ARN polimerasa se desliga del ARN recién formado).
Lecturas recomendadas: